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CRONOLOGÍA DE 1 TESALONICENSES 4

Actualizado: 20 nov

1 Tesalonicenses 4:13-18 Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza. Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él. Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron. Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor. Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras.


¿De dónde vino el dormir? De Daniel 12:2 “Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna y otros para vergüenza y confusión perpetua”. Aquí hay dos personajes bajo dos estados. El personaje del polvo y el personaje de la vida. La promesa es que muchos del polvo serían despertados para vida. Otros serían despertados para vergüenza que es juicio.


Corría el año 52/54 de la carta de Pablo a los tesalonicenses y había una inquietud, ¿Cuál? Era sobre la esperanza. Ellos conocieron que Cristo es la esperanza de gloria. La esperanza tenía que ver con la resurrección, con el hecho de ser despertados del polvo para vida.


Muchos creyentes estaban durmiendo en el polvo en el año 52/54 D.C. Flotaba en la mente de ellos, la pregunta, ¿Quién, en definitiva, es el que posee la vida eterna aquí y en el más allá? Por eso había tristeza en sus corazones con respecto al destino de los muertos y eso les provocó una fuerte desesperanza. Ellos se quedaron en el interrogante, no sabiendo que pasó con aquellos que conocieron en vida a Cristo y ahora duermen en el polvo de la tierra (el verbo que Pablo usó es koimaomai, dormir, un eufemismo de morir) pero es -dormir- para ser despertado. La muerte del creyente era un dormir con esperanza.

 

Para que ellos pudieran comprender la situación de los durmieron en Cristo, Pablo les habló de que Yahshúa o Jesús también durmió para ser despertado y Dios lo resucitó y así él traería del dormir el despertamiento en él. Ese dormir fue tanto solo una transición del polvo a la vida. Dormir significó que no estaban perdidos ni olvidados por Dios. dormir fue el contraste de aquellos que murieron sin esperanza. Entonces, surgió la esperanza. Se puso viva.

 

En el V:15 Pablo posicionó la resurrección. Activo la vida. Les dijo si yo quedó hasta la venida del Señor, ¿Cuál venida? Es la venida como Apousía que no es el bajar visible por ellos, sino como la orden de subir a él, pues, en 2 Tesalonicenses 2: la venida es la reunión con él.

 

Pablo usó la expresión “Preceder” del griego “Phthanó” que es anticiparse. No implica superioridad, sino orden temporal: quién llega primero a un evento. Les dice que los que durmieron no llegarían primero al macro evento de la resurrección, sino que juntamente todos seremos avivados, cambiados de estado, experimentando un cambio de cuerpos, de lo mortal a lo inmortal. Los vivos no nos adelantaremos a los muertos en Cristo.

 

Pablo nunca causó un error sobre la esperanza prometida sobre la Apousía o la segunda venida de Cristo en gloria en el primer siglo para los vasos de misericordia para gloria de Romanos 9:23. A nadie engañó con el tema. Precisó la información de Fe y Esperanza. La palabra resurrección es del griego “Anastasis” que significa “Poner en Pie” de muerto a vivo para no retroceder más al estado anterior.  

 

Tanto en 1 Corintios 15 como en 1 Tesalonicenses 4 prevalecía en unos que no había resurrección de muertos y en otros la desesperación de no ver al Señor en vida ya que algunos habían muerto antes de ello. El error en la mentalidad de los tesalonicenses es que estaba creyendo que los hermanos que ya habían muerto estaban excluidos de la bendición de ver en vida la venida del Señor. Pablo les dice que los creyentes vivos no precederían a los creyentes que durmieron desde la resurrección de Cristo.

Pablo a los corintios en 1 Corintios 15:22,23 les explicó que todos en Cristo serían vivificados, en Su venida (Apousía). Y en 1 Tesalonicenses 4:17 les explicó que juntamente con los muertos, todos ellos serían arrebatados para recibir al Señor y estar por siempre con él (su esperanza).

El ansioso deseo de todos los creyentes hasta el año 70 era estar vivos a la venida del Señor, debido a que en el primer siglo entre ellos <la muerte> era considerada como una calamidad. Pero ¿Para quiénes era calamidad la muerte? Para aquellos que no tenían claridad sobre la resurrección de los muertos. Esta era una verdad que, o no sabían, o no creían.


Pablo trató la duda en Tesalónica como ignorancia y en Corinto como un error. Pablo los animó y les dijo en 1 Tesalonicenses 4:14 “Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él”. Lo que los corintios como los tesalonicenses no entendían era la “Naturaleza de la resurrección, del arrebatamiento y/o de la transformación” que simplemente era un -cambio de cuerpos- Romanos 8:11 “vivificará vuestros cuerpos mortales por Su Espíritu en vosotros”. Las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse”, V:18.

Era una naturaleza de tipo espiritual. Era pasar de la dimensión de lo físico a la adimensión de lo espiritual, porque el “Cielo” no recibe carne ni sangre porque no hereda, no encaja, no es atmósfera para el vivir en la carne y en la sangre humana.


Así como el primer Adán trajo la muerte, el segundo Adán traería la vida (o el cambio de cuerpos). Lo espiritual es la naturaleza de lo eterno. La esperanza de Pablo era una resurrección a lo eterno para sacarlo de las aflicciones del tiempo presente causadas por las tribulaciones del imperio romano. De hecho, Pablo fue decapitado en el año 68 D.C.


Pablo les explicó que como prenda de garantía a ese cambio de cuerpos a lo espiritual o a la resurrección a lo eterno, Dios levantó a Jesús de entre los muertos y se convirtió en la primicia de la gran cosecha de la tumba. Dios sacaría de esas tumbas a su pueblo y lo vivificaría a lo espiritual, dándoles una resurrección a lo eterno, a lo incorruptible e inmortal (1 Corintios 15:52,54).


Pablo enseñó que Cristo, las primicias, luego los que son de Cristo en Su Apousía o venida", ¿Qué significa esto? Que la Apousía del año 70 o venida de Cristo en forma no visible fue seguida inmediatamente por la resurrección de los muertos durmientes a lo espiritual, a una resurrección a lo eterno. Después del 70 ya nadie duerme para resurrección a lo eterno. Hoy, inmediatamente que un bendecido muere entra en gloria en directo sin esperar por otra venida o por otra resurrección, por otro arrebatamiento ni por otra transformación. Entra en directo. El estado adimensional directo es el gran portal nuestro a eternidad o al “Ein Soft” o la eternidad sin límites. Nosotros hoy estamos en mejor estado que Pablo. Para Pablo Cristo era la esperanza de gloria, para nosotros al conocer esta cronología, Cristo no es nuestra esperanza es nuestra gloria eterna.


En el 70 D.C. el Señor en Su Apousía o venida, descendió a las tumbas de los durmientes en Cristo y los arrebató hacia él mismo para que todos estuvieran siempre con él a eternidad y les cumplió la esperanza bendita, "Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor" (1 Tesalonicenses 4:16,17).

 

Pablo, para afirmar la esperanza, les aseveró “en palabra del Señor” que todos vivos y muertos en Cristo estarían listos para ser levantados en la venida (Apousía) del Señor. Pablo no habló de nosotros los después del año 70.

 

Pablo al hablar en 1 Corintios 15 de un cambio de cuerpos: de lo terrenal a lo celestial; de lo incorruptible a lo incorruptible; de lo mortal a lo inmortal, estaba revelando algo nuevo para la mentalidad espiritual de los corintios y los tesalonicenses de no todos dormiremos.

 

¿A quiénes se refirió el apóstol cuando dijo en 1 Corintios 15:51 "No todos dormiremos” y en 1 Tesalonicenses “nosotros” los que vivimos, ¿que habremos quedado”? Pablo estaba pensando en los corintios, en los tesalonicenses y en él mismo en el plural “nosotros”, pero no estaba pensando en nadie más fuera de Su generación o fuera del primer siglo.

 

El asunto de la Apousía era con ellos y con nadie más. El “nosotros” de 1 Tesalonicenses 4:15 no es “nosotros” en el siglo XXI. No te metas en ese “nosotros” porque ahí no cabes. Tú no fuiste audiencia original de ese nosotros.

 

Pablo no estaba pensando en gente del futuro, por eso la segunda venida estuvo supedita solamente a ellos y para ellos los creyentes, apóstoles e iglesias del primer siglo.

 

¿Por qué tantas fechas fallidas y tantos mentirosos y falsos vaticinadores de la segunda venida desde el 70 hoy en día? Porque se mente en un <nosotros> que no son ellos. No se ubican en el pensamiento ni en el ambiente y sentimiento histórico de Pablo al hablar de escatología. Todos estos falsos predicadores de la escatología futurista desde las iglesias católicas hasta la neo pentecostales modernas, (Adquiere mi libro “Fechas mentirosas y fallidas sobre la segunda venida por los falsos desde el 70 al año 2025”. Estos no han ubicado la segunda venida donde es, y tuvo que estar. Pablo sí la ubicó en sus días y generación y por eso, la Apousía o segunda venida en el primer siglo está cumplida. No hay más venidas a esperarse.

 

¿Qué le pregunten a Pablo quiénes eran el “nosotros” de la carta a los tesalonicenses? Te dirá ese “nosotros” fuimos nosotros. Yo no escribí nosotros para ustedes. Ese nosotros era Pablo con los corintios y tesalonicenses que esperaban en sus días la salvación de la ira venidera (1 Tesalonicenses 1:10) que fue una manifestación en juicio para los vasos de ira para destrucción y una venida en gloria (Romanos 9:22,23) para las cinco vírgenes prudentes (Mateo 25) que estuvieron como Pablo esperando al esposo, por eso, Pablo en 1 Tesalonicenses 5:8 les dice: “somos del día, seamos sobrios con la esperanza de salvación como yelmo, porque no nos ha puesto Dios para ira, sino para alcanzar salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo”. Fíjate, los plurales que Pablo usa referidos a él y los que esperaban la salvación de Hebreos 9:28, usa “nosotros” somos del día, seamos sobrios, no nos ha puesto Dios para ira”.

 

Pablo, no puso a esperar a los santos en corinto ni en tesalónica a un futuro distante de ellos, cuando enseñó que la Apousía era inminente. Cuando Pablo dijo: "nosotros", los que vivimos y quedamos hasta la venida del Señor" era porque estaba creyendo firmemente que, si su morada se deshiciera, tenía de Dios en su venida una eterna (2 Corintios 5:1).


¿Qué era lo nuevo para los de tesalónica sobre este tema? Que no todos ellos tendrían que pasar la dura prueba de la muerte, sino que aquellos <de ellos> que tuvieran el privilegio de vivir hasta la parusía sufrirían una transformación n una abrir y cerrar de ojos, por medio de la cual estarían preparados para entrar al reino de Dios, sin experimentar los dolores de la disolución. Serían arrebatados a lo eterno


¿Qué enseñó la resurrección de 1 Corintios 15 y la transformación de 1 Tesalonicenses 4? Enseñó a entender la representación de la verdadera Naturaleza de las cosas. La naturaleza del Reino es espiritual. La naturaleza del nacer de nuevo es espiritual. La naturaleza del hombre nuevo es espiritual. La naturaleza del Reino es espiritual. La naturaleza del arrebatamiento es espiritual. La naturaleza de la transformación o cambio de cuerpo es espiritual. La naturaleza de la Apousía o venida de Cristo es espiritual. La naturaleza del cielo es espiritual. La naturaleza de Cristo es espiritual. La naturaleza de la eternidad es espiritual. Lo espiritual no fue primero, fue lo animal, luego lo espiritual (1 Corintios 15:46). La naturaleza espiritual es el gran estado celestial.


Pablo en sus días contempló el nuevo estado como algo cercano y a las puertas. Él lo vio y lo escribió para ocurrir en sus propios días, antes de que expirara el término natural de la vida en el primer siglo o de esos 40 años de Su generación. Pablo no le creó falsas esperanzas a la gente como los predicadores futuristas de hoy sobre “Cristo viene” cuando ya vino y por eso, es que no viene, porque la venida de Cristo es retrospectiva y no prospectiva.


¿Qué dicen todos los escritos acerca de la Apousía del Nuevo Testamento? Que era un suceso pronto, cercano e inminente, como en Apocalipsis 1:3 el tiempo está cerca, (22:7) he aquí, vengo pronto, no selles las palabras de la profecía de este libro, porque el tiempo está cerca (22:10), he aquí yo vengo pronto, (22:12), ciertamente vengo en breve (22:20) un gran referido al tiempo de inminencia y jamás de trascendencia a salirse del primer siglo.

Por eso, todos los apóstoles e iglesias de Dios en el primer siglo, miraban “prospectivamente hacia ese evento 70, velaba por ese evento, y con ansias esperaron ese evento y se les cumplió en sus días en el año 70.


Cuando Pablo dijo: "No todos dormiremos", se refería a sí mismo y a los creyentes de Corinto y de tesalónica que lo creían. Cuando recibieron la carta de Pablo y leyeron sobre el tema de la Apousía o de la segunda venida, se despertó en sus corazones una Fe fresca y una esperanza oxigenada que todos ellos, vivirían para presenciar la consumación de lo que él predijo, y por eso, les dijo en 1 Tesalonicenses 4:18 alentaos los unos a los otros con estas palabras. Pablo no los alentó con esas palabras escatológicas si hubiera de cumplirse después de 21 Siglos nuestros.


Recapitulemos: venimos de “el orden la de la resurrección”. Primero los que murieron…Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron (1 Tesalonicenses 4:15). Observemos que los vivos y los muertos son puestos en la misma relación y conexión.

 

En Apocalipsis 6:9-11 “Cuando abrió el quinto sello, vi bajo el altar las almas de los que habían sido muertos por causa de la palabra de Dios y por el testimonio que tenían. Y clamaban a gran voz, diciendo: ¿Hasta cuándo, Señor, santo y verdadero, ¿no juzgas y vengas nuestra sangre en los que moran en la tierra? Y se les dieron vestiduras blancas, y se les dijo que descansasen todavía un poco de tiempo, hasta que se completara el número de sus consiervos y sus hermanos, que también habían de ser muertos como ellos”, y en Apocalipsis 14:13 se dice que los bienaventurados son los muertos que murieron en el Señor, ¿Por qué serían bienaventurados? Porque serían despertados en la venida del Señor para estar siempre con el Señor. Ellos durmieron para recibir al Señor tal como los vivos o los que quedaron presentes en el día del Señor (1 Tesalonicenses 4:17).

 

En ese día, el Señor vendría dice 1 Tesalonicenses 5:2 como ladrón en la noche. Ese sería el día en que sobre los hijos de la noche (judíos incrédulos y gentiles del primer siglo de la casa de Israel) llegaría el día de la ira de Dios, donde todos imploraban que cayera sobre ellos, las peñas y los montes para esconderlos del rostro de aquel que está sentado sobre el trono y de la ira del Cordero (Apocalipsis 6:17,16), pero sobre los hijos del día (judíos creyentes y gentiles del primer siglo) nacería el sol de justicia y el Señor, en sus alas les traería salvación (Malaquías 4:2)( 1 Tesalonicenses 5:8) y donde el Señor de Mateo 25:10 vino como esposo y las vírgenes preparadas entraron con él a las bodas, y se cerró la puerta, y en aquel día fue glorificado en sus santos y admirado en todos los que creyeron (2 Tesalonicenses 1:10)


A todos estos creyentes del primer siglo, el toque de la final trompeta los convocó en la resurrección de 1 Tesalonicenses 4: 16 “El Señor mismo, con voz de mando, con voz de arcángel y con trompeta de Dios, descenderá del cielo”. 

 

Ese fue el orden que Pablo estableció en “palabra del Señor” para los desesperanzados tesalonicenses que estaba creyendo que sus muertos en Cristo no tenían esperanza en la venida del Señor.

 

La Apousía fue el rescate o redención de los vencedores de Mateo 25:10 como vírgenes prudentes; de los vencedores hijos de luz de Efesios 5:8; de los vencedores como vasos de gloria de Romanos 9:23; de los vencedores de 1 Corintios 11:26 que anunciaban la muerte de Cristo y su resurrección hasta que el viniera; de los vencedores de 2 Corintios 5:1-8 que esperaban la casa eterna en los cielos, no echa de manos, aquella habitación celestial para estar presentes con el Señor; de los vencedores de Romanos 8:23 que esperaban la redención (cambio) de sus cuerpos; de los vencedores de Gálatas 4:26 que esperaban la Jerusalén de arriba; de los vencedores de Efesios 1:13,14 que fueron sellados por la ley de la fe hasta la redención de la posesión adquirida; de los vencedores de Filipenses 1:6 que esperaban la buena obra de la perfección hasta el día de Jesucristo; de los vencedores de Filipenses 2:6 que estaban asidos de la palabra de vida, hasta el día de Cristo, de los vencedores de Filipenses 3:20 que esperaban la ciudadanía en los cielos y la transformación de cuerpo de humillación (ley) a cuerpo de gloria (cambio de estado); de los vencedores de  Colosenses 3:4 que esperaban la manifestación con él en gloria; de los vencedores de Colosenses 3:24 que esperaban la recompensa de la herencia; de los vencedores de 1 Timoteo 6:19 que estaban atesorando para lo por venir; de los vencedores de 2 Timoteo 1:12 que estaban guardando depósito para aquel día; de los vencedores de 2 Timoteo 4:8 que estaban amando la venida y aguardando la corona de justicia en aquel día; de los vencedores de Tito 1:2 que estaban esperando en la esperanza de la vida eterna; de los vencedores de Tito 2:13 que estaban aguardando la esperanza bienaventurada y la parusía o la manifestación gloriosa de Jesucristo; de los vencedores de Hebreos 9:28 que estaban esperando a Cristo por segunda vez sin relación con el pecado que venía a salvar a los que le esperaban; de los vencedores de Hebreos 10:35 que estaban esperando el grande galardón, a quiénes se les dijo (cuando corría el año 67 d.C.) que aun un poquito, y el que habría de venir vendría y no tardaría, a esos mismo que, estaban perseverando en fe para salvación de sus almas; de los vencedores de Hebreos 12:14 que estaban siguiendo la paz y la santidad, sin la cual no verían al Señor; de los vencedores de Santiago 1:12 que estaban soportando la tentación hasta recibir la corona de vida; de los vencedores de Santiago 5:8 que en paciencia afirmaban sus corazones, porque la venida del Señor estaba cerca; de los vencedores de 1 Pedro 1:5 que estaban esperando para alcanzar la salvación que estaba preparada para ser manifestada en el tiempo postrero; de los vencedores de 1 Pedro 1:7 que sometían su en diversas pruebas, fuera ésta hallada en alabanza, cuando se manifestara Jesucristo; de los vencedores de 1 Pedro 1:13 que esperaban por completo en la gracia que traería cuando Jesucristo se manifestara; de los vencedores de 1 Pedro 2:11-12 que mantenían su buena manera de vivir hasta el día de la visitación; de los vencedores de 1 Pedro 4:2 que vivían conforme a la voluntad de Dios el tiempo que les restaba en la carne “el fin de todas las cosas se acerca” V:7; de los vencedores de 1 Pedro 5:3,4 que eran aquellos ancianos fieles de la grey de Dios entre los expatriados, que esperaban que apareciera (parusía) el príncipe de los pastores; de los vencedores de 2 Pedro 1:10,11 que estando firme en su vocación y elección, les sería otorgada la amplia y generosa entrada en el reino eterno de Jesucristo; del vencedor de Pedro que en 2 Pedro 1:14 debía abandonar el cuerpo; de los vencedores de 2 Pedro 2:9 que como piadosos serían librados en el día del juicio; de los vencedores de 2 Pedro 3:9 que sabían que el Señor no les retardaba su promesa; de los vencedores de 2 Pedro 3:10 que sabían que el día del Señor vendría como ladrón en la noche; de los vencedores de 2 Pedro 3:11,12 que en santidad y piadosa manera de vivir, esperaban en ansías la venida del día de Dios; de los vencedores de 2 Pedro 3:13 que esperaban cielos nuevos y tierra nueva; de los vencedores de 1 Juan 2:28 que permaneciendo en Cristo, tenían confianza en su venida; de los vencedores de 2 Juan 8 que no perdían el fruto de su trabajo, porque esperaban recibir su galardón completo; de los vencedores Éfeso de Apocalipsis 2:7 que comerían del árbol de la vida; de los vencedores de Esmirna de Apocalipsis 2:10 que recibirían la corona de la vida; de los vencedores de Pérgamo de Apocalipsis 2:17 que recibirían un nombre nuevo; de los vencedores de Tiatira de Apocalipsis 2:26 que recibirían la vara de hierro; de los vencedores de Sardis de Apocalipsis 3:5  que no serían borrados del libro de la vida; de los vencedores de Filadelfia de Apocalipsis 3:11 que ya tenían la corona; de los vencedores de Laodicea de Apocalipsis 3:21 que se sentarían con Cristo en su trono.

 

La Apousía fue un rescate o una redención activa. En los tiempos del imperio romano, el comandante en jefe en una batalla reclamaba a los muertos. En vida, se apropiaban de la vida, destruyéndola. En aquellos tiempos aún se creía que, aun se apropiaba del destino del muerto en el más allá (Mateo 10:28). Se creía, pues, que el emperador romano podía decidir sobre la vida y la muerte de un sujeto.

 

Tomando esta ilustración, Pablo le enseñó a los tesalonicenses que Cristo en la Apousía era el poderoso que tomaba al muerto de la tumba para sí. Era reclamado y rescatado por su verdadero amo y Señor: Jesús. En la parusía, Jesús, primero dignificaba a los que durmieron en Cristo y luego rescataba a los demás que estuvieron vivos hasta la venida del Señor.

 

Pablo les habló en relación con el encuentro final, 1 Tesalonicenses 4:17 “Seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor”. El “encuentro” era el sueño de los de Tesalónica. Ellos, tenían la idea del reencuentro con sus hermanos en Cristo, muertos por causa del testimonio cristiano.

 

Las palabras de Pablo, les dio la idea de que era transitorio el dolor, era transitoria la separación, era transitoria la derrota y el mal y aún era transitorio el poder del imperio romano que destruía la vida. La “temporalidad” estuvo desafiada a un encuentro “para siempre” de todos con el Señor, “esta leve tribulación, no se puede comparar con la gloria venidera”.

 

El motivo del discurso sobre la Apousía o la venida del Señor en 1 Tesalonicenses 4:18 era “Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras”. La esencia de este tema fue la reconstrucción de la esperanza. Para que los tesalonicenses no quedaran sin esperanza, Pablo les dijo: alentaos los unos a los otros con estas palabras. Entre ellos se predicaron la venida del Señor.

 

Ellos, tuvieron en la muerte y resurrección de Jesús el anticipo de su venida y victoria final la fe que necesitaron para reconstruir esa esperanza y ánimo.

Sobre 1 Tesalonicenses 5:1 Pero acerca de los tiempos y de las ocasiones, no tenéis necesidad, hermanos, de que yo os escriba”, cuando Pablo habló de “tiempos y ocasiones” estaba indicando una necesidad de saber si la llegada del Señor era temprana o todavía había que aguardar.

 

Los tesalonicenses ya sabían que el día del Señor vendría como ladrón en la noche. Con esta frase, Pablo cree en una intervención repentina de Dios en la historia de los santos y fieles del primer siglo. Esta idea de lo repentino anula toda posibilidad de cálculo humano. Lo repentino fue una forma de salvar la decepción de la primera iglesia por el retraso de la anunciada venida en sus días. Lo repentino desbarata la constante intención de todo imperio romano que procuraba mantener el control sobre la historia y sobre la ciudadanía de aquellos tiempos.

 

Cuando digan: "Paz y Seguridad"…Pablo en esta frase puso de manifiesto que el imperio romano había creído establecer un reino de paz y seguridad entre los ciudadanos. En todo el imperio romano hubo lemas en sus monedas, monumentos, discursos imperiales como: Pax romana, Pax et Securitas. A la gente del primer siglo se le vendió la idea del Pax et Securitas.

 

Los seguidores del Cordero fueron los únicos en el primer siglo que lo visible no era la última palabra. Ellos no creían en el Pax et Securitas romano. Ellos esperaban ese caos repentino sobre toda estructura de poder y de dominio.

 

Ellos, sólo sabían que el verdadero Reino de Shalom era traído por Dios a partir de su Apousía o segunda venida en el primer siglo. Pablo al usar el Pax et Securitas o “Paz y Seguridad” estaba evocando no una tranquilidad sino todo lo contrario “un caos repentino”. Como los dolores a la mujer encinta…El significado de esto, es que la esperanza que construían los primeros cristianos allá en Tesalónica tenía una certeza: los dolores de hoy son duros, pero son parte del nacimiento de la nueva era del Reino. La destrucción repentina sobre “ellos” no queda ahí, sino que es parte de algo nuevo, algo que está naciendo, algo que se está esperando “cielo nuevo, nueva Jerusalén, nuevo tabernáculo de Dios” (Apocalipsis 21:1-3).

 

Pablo les dice que, el dolor de aflicciones estaba construyendo algo superior para ellos. Estaba construyendo la gloria que sería el resultado final del parto de dolores que sufrieron en el primer siglo. en medio de esos dolores de parto, ellos deberían estar irreprensibles en espíritu, alma y cuerpo, para la venida del Señor Jesucristo (1 Tesalonicenses 5:23).

 

Leemos en 2 Tesalonicenses 1:7-10 “Y a vosotros que sois atribulados, daros reposo con nosotros, cuando se manifieste el Señor Jesús desde el cielo con los ángeles de su poder, en llama de fuego, para dar retribución a los que no conocieron a Dios, ni obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo, los cuales sufrirán pena de eterna perdición, excluidos de la presencia del Señor y de la gloria de su poder, cuando venga en aquel día para ser glorificado en sus santos y ser admirado en todos los que creyeron". Los tesalonicenses por medio de la fe y la paciencia estaban soportando las persecuciones y tribulación venidas de los judíos en el campo espiritual (Hechos 17:5)(1 Tesalonicenses 2:14). Pablo, les dice que muy pronto, Dios castigaría al judaísmo y les pagaría con tribulación a éstos que los estaban atribulando, pero que supieran que soportar esas tribulaciones les daba el honor de ser tenidos por dignos del Reino de Dios.

 

Existe una ley en el universo que se llama la ley del péndulo que die que después de una situación de tormento, le sigue una situación de calma. Pablo, les recordó esa ley a los tesalonicenses diciéndoles que después de su tribulación les vendría el reposo, cuando se manifieste el Señor Jesús desde el cielo con los ángeles de su poder.

 

La Apousía – sería un tiempo de juicio para los impíos y una recompensa de gloria para los justos. El apóstol Pablo concebía en sus días la manifestación del reposo. Para él ese reposo estaba muy cercano. ¿Para qué hablar de un reposo a unos atribulados, si ese reposo iba a estar fuera de su alcance y de sus tiempos y días? Si la Apousía del Señor Jesús fuera un acontecimiento todavía en el futuro, entonces deberíamos concluir que ni el apóstol ni los sufrientes tesalonicenses han entrado todavía en ese reposo, y estarán por ahí divagando inseguros, en algún lugar sufriendo ¡En ninguna manera! Ellos están en gloria eterna.

 

Pablo habló de reposo y tribulación. Reposo para los fieles en Cristo y tribulación para los infieles del pacto que fue el Israel incrédulo e impenitente a Cristo. Estos dos eventos Pablo los consideró como un suceso no distante (inminente).

A esas dos manifestaciones les llamó en Mateo 3:7 la ira venidera como también en Romanos 2:5 como en Apocalipsis 14:10 dónde Pablo en 1 Tesalonicenses 1:10 dijo que el Señor los libraría de la ira venidera. Hubo ira venidera (evento de juicio) y gloria venidera en Romanos 8:18 (evento de gloria). Juicio para los vasos de Romanos 9:22 y gloria para los vasos de misericordia en Romanos 9:23.

 

Lucas 17:24 habló "el día del Señor", que se le conoció en Lucas 17:30 como 1 Corintios 3:13 "el día revelado en fuego", se le llamó en Malaquías 4:1,5  "el día que ardiendo y como "el día del Señor, grande y terrible", y se le conoció en Mateo 16:27 como el día del pago retributivo, y en 2 Tesalonicenses 1:6 “pagar con tribulación a los que os atribulan” .

 

Ese pago de Dios vendría en llama de fuego, para dar retribución (castigo aplicado) a los judíos y gentiles que no conocieron a Dios, ni obedecieron al evangelio de la gracia en el primer siglo. Estos rebeldes de la casa de Israel sufrirían la pena de eterna perdición, excluidos de la presencia de Señor y de la gloria de su poder, cuando viniera aquel día para ser glorificado en sus santos y admirados en todos los creyentes. Los santos esperaban su evento muy diferente a como sorprendería el juicio a los infieles de Israel. Los santos constituían al Israel de Dios de Gálatas 6:16 y los infieles constituían a todo el espectro del sacerdocio del templo y dirigentes impíos de Jerusalén.

 

El gran impacto del juicio era para sacar de la ecuación al judaísmo pagano de Israel, para la destrucción del templo y la destrucción de Jerusalén que ocurrió en el año 70.

 

La historia confirma al año 70 y eso nos indica que ya no habría de ocurrir una venida más de Cristo ni para gloria ni para juicio, porque ambos eventos estuvieron supeditados solamente para el Israel de Dios y/o para el Israel de Jacob del primer siglo. Nosotros hoy nacimos en la Plenitud de Cristo y por ende, cada vez que alguien desde el 70 vino muriendo y los de hoy van muriendo, siendo “impíos” fueron y van yendo al “examen final” del gran trono blanco, dónde el que el de ayer y de hoy no esté escrito en el libro de la vida fue lanzado y serán lanzado fuera de la gloria eterna de Dios.

 

¿Qué tenía eso que ver la “ira venidera” con los santos y fieles de Tesalónica? ¿Cómo podía la destrucción de Jerusalén, o la extinción de la era judía, o el fin de la economía del judaísmo, afectar a personas a una distancia tan grande de Judea como Tesalónica? Los más encarnizados antagonistas del evangelio en Tesalónica eran judíos (1 Tesalonicenses 2:14), y cuando éstos se sublevaron contra el imperio romano en el año 66 D.C. toda la furia y matanza de las legiones romanas se desataría en contra de los habitantes judíos en casi todas las ciudades del imperio bajo su dominio.

 

La amenaza del imperio no estaba supeditada solamente a Judea (ciudades de Israel), sino a todo el mundo de dominio romano y eso fue toda la Palestina del imperio romano. Fue un suceso de ese y en ese tiempo a escala mundial del imperio.


*Este documento pertenece a Somos Reino Internacional del Ministerio Mentor Dr. Rey Estrada. Escritor. Teólogo. Mentor del Reino. psicólogo. Puede usarse si copia y pega sin alterar el contenido ni quitar ni agregar. El Autor es el único responsable de presentar defensa de su escrito.  Derecho Reservado.


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Mentor Dr. Rey Estrada (Escritor) (Teólogo) (Psicologo) (Mentor) (reyestrada26@gmail.com) (+5492983650628) Argentina

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