DEJANDO YA LOS RUDIMENTOS
- Dr. Rey Estrada

- 30 oct
- 7 Min. de lectura
Actualizado: 20 nov
Leemos en Hebreos 6:1 “Por tanto, dejando ya los rudimentos de la doctrina de Cristo, vamos adelante a la perfección; no echando otra vez el fundamento del arrepentimiento de obras muertas, de la Fe en Dios, de la doctrina de bautismos, de la imposición de manos, de la resurrección de los muertos y del juicio eterno. Y esto haremos, si Dios en verdad lo permite.
Corría el año 67 de la carta a los hebreos y faltaban dos años para la destrucción del templo y de Jerusalén que ocurrió en el año 70 D.C. y el apóstol les dice que había “Algo” que todos debían dejar ¿Qué cosa? Los rudimentos de la doctrina de Cristo en los días de Su carne (5:7) que llama en el (V:12) los “Primeros rudimentos” bajo el estado de “leche” para niños en Cristo.
A los rudimentos los llamó leche y al alimento sólido llamó perfección. El niño en Cristo del año 33 ½ al año 67 no tenía el discernimiento del bien y del mal. Aquí bien no es algo relacionado con algo moral, sino con algo superior dónde Cristo es superior a Moisés o la gracia superior a la ley y aquí el mal tampoco es algo moral, sino que está relacionado con algo que es inferior como las ofrendas y sacrificios por los pecados del (5:1).
El autor en el (5:11) los llamó “tardos para oír” que el significado es “pesados para obedecer”. Por 33 ½ estuvieron en los rudimentos. Ellos debían pasar de l infantil a lo perfecto en Cristo. Debían dejar la primaria para ingresar a la universidad. Que dieran el salto hacia la plenitud.
¿Qué es echando otra vez el fundamento? Es no estancarse repitiendo las bases o lecciones primarias de Cristo. Los creyentes hebreos no estaban dando fruto. No estaban creciendo ni madurando. Su fe no estaba firme. Estaban estancados espiritualmente.
Debían avanzar, salir de los principios iniciales de la doctrina y buscar la plenitud de ellos. Les dice “Vamos adelante a la perfección” del griego “Ferometza” que es ser llevado como cuando uno carga a un niño en sus hombros y lo lleva. Es dejarse llevar por Dios, soltarse a la deriva de Dios, ser impulsado por Dios.
El problema con los hebreos es que eran lentos para dejarse llevar de menos a más y ese más era la “Perfección” del griego “Teleiotés” que es ir hacia un completo y maduro desarrollo.
Los creyentes hebreos conocían los rituales del judaísmo y muchos querían en Hebreos 10:39 retroceder para perdición, ya que el templo y Jerusalén estaban en dos años más para ser destruidos. Con anticipación el apóstol los salva de retroceder y de salir de estos rudimentos. Ellos conocían el arrepentimiento y la fe judía.
¿Qué fue ir a la perfección para dejar la doctrina del arrepentimiento de obras muertas? Obras muertas es del griego “Nekron ergon” que significa que (1) No proviene de la Fe (2) No tienen poder para vivificar. La ley mosaica exigía sacrificios, rituales, lavamientos que no pudieron cambiar el corazón. Buscaban el agua para limpiarse el cuerpo; pero no la palabra para el cambio de corazón de piedra (dureza) a corazón de carne (sensible) al Espíritu. Hebreos 9:14 Cuánto más la sangre de Cristo…limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo. (3) Son frutos del esfuerzo humano para justificarse ante Dios mediante la conducta a través del legalismo o las apariencias como la de los fariseos.
Arrepentirse de esas obras muertas es dejar de confiar en lo que se hace por sí mismo y confiar solamente en la obra de Cristo en la cruz. Es liderar la vida desde la nueva naturaleza y no desde voy a hacer este ritual para liberar mi culpa o que Dios al verme en obras me pueda aceptar ante sus ojos. La perfección aquí es el consumado es de Juan 19:30. Confiar que ya estoy redimido como en Efesios 1:7 Tenemos redención por Su sangre, el perdón de los pecados. Dios no le acepta a nadie ningún rito para el perdón. El solo acepta al que confía en Su Hijo.
¿Qué fue ir a la perfección para dejar la doctrina de la fe en Dios? La Fe es volverse del rito a la confianza. Es dejar el rito. Es depender de lo que Dios ya hizo en Cristo. Fe en obras es el versus de Fe en Dios. Fe en obras es: es el intento del rito para ser aceptado. Fe en Dios: ya está acepto en el Hijo. La perfección aquí es absolutamente confianza en la aceptación de Dios. La Fe en Dios disuelve la obra del hombre. Dejo lo muerto y entro en lo que me da vida.
¿Qué fue ir a la perfección para dejar la doctrina de bautismo? El bautismo (Baptismoi) (Plural referido a varios) y eran en agua y los rituales con agua para la purificación del cuerpo para acercarse al templo y participar del culto. Marcos 7:4 habla de lavamientos de vasos, copas y camas. Eran ritos de tipo externos que no podían limpiar la conciencia interna (Hebreos 9:9-10). Eran lavamientos rituales levíticos y bautismos de prosélitos para que se convirtieran al fariseísmo o judaísmo.
El apóstol les dice que debían salir de esas purificaciones externas hacia la inmersión en Cristo para estar identificados y revestidos de Cristo.
¿Qué nos enseña esto? Que el bautismo de Juan en Mateo 3:11 en agua preparaba el corazón, pero no impartía el Espíritu de Cristo. En Romanos 6:3,4 ya estamos bautizados en Cristo en Su muerte y este es el bautismo que nos identifica con Cristo (no el del agua). El del agua moja la piel, pero el del Espíritu vivifica el corazón desde adentro. Juan es agua, pero Cristo es Espíritu. Ir a la perfección era ir al bautismo del Espíritu en Cristo.
¿Qué fue ir a la perfección para dejar la imposición de manos? Imponer manos es del griego (Apithesis Cheiron) que se usaba como un acto de transferir o como un canal de conexión espiritual En Génesis 48:14 Jacob las impuso sobre los hijos de José para transmitir Su herencia. Moisés en Números 27:18-23 Moisés las impuso para transferirle autoridad a Josué. El sacerdote levita las imponía sobre el animal del sacrificio en Levíticos 1:4 para transferir el pecado. Yahshúa en Marcos 6:5 las impuso para transferir sanidad a los enfermos. Los apóstoles las impusieron en Hechos 8:17 para activar al Espíritu. La imposición significó la unión de intenciones. En 1 Timoteo 4:14 Pablo impuso las manos en Timoteo para apartarlo para el ministerio.
Ellos debían dejar la dependencia en la imposición, porque ya en Cristo en Efesios 1:3 fueron bendecidos con toda bendición espiritual y en Colosenses 2:10 estaban completos en Cristo. Esto era ir a la perfección. Ser llevados a una comprensión espiritual mayor.
¿Qué fue ir a la perfección de la resurrección de los muertos? Yahshúa enseñó en Juan 5:28,29 la resurrección dual. Todos resucitarán, tanto justos como injustos, pero con destinos distintos. Resucitar es poner en pie. En Apocalipsis 20:11-15 todos los pecadores no arrepentidos estaban de pie ante Dios y fueron juzgados y luego lanzados al lago de fuego.
La resurrección era la esperanza central del evangelio en el I Siglo, porque era el cambio de muerte a vida. Por vía de resurrección Pablo enseñó em 1 Corintios 15:51 la transformación que fue el cambio de cuerpos: de lo mortal a lo inmortal. La resurrección era la culminación de la redención de la posesión adquirida de Efesios 1:14.
La resurrección indicó que la muerte no tuvo la última palabra. Fue vencida por la vida eterna. La resurrección de Cristo fue el modelo de primicia. La animación de la esperanza de ser como él un “espíritu vivificante”. Su cuerpo glorificado fue el anticipó al estado culminante del creyente en Cristo.
Los creyentes hebreos tenían un conocimiento superficial de solo saber y aceptar el hecho que habría una resurrección, sin profundizar. Les falta ir a la perfección del tema que era explorar la naturaleza del cuerpo resucitado que ea una resurrección espiritual y no de la carne y la sangre y que su cuerpo fuera irreprensible para esa experiencia que sucedió en el año 70 al ser levantados para gloria eterna.
¿Qué fue ir a la perfección del juicio eterno? Hay juicios dispensacionales como el juicio con aguas en los días de Noé y el juicio con fuego en los días de Abraham y Lot y como el juicio contra el templo y Jerusalén en el año 70. El juicio eterno (Krima Aionión) que es el juicio ante el gran trono blanco en Apocalipsis 20:11-15. Es el gran juicio que no es un castigar dentro de un fuego exotérmico eterno al pecador, sino la exclusión a eternidad de la presencia y de la gloria de Dios como en 2 Tesalonicenses 1:8-10. Un juicio de Dios es un estar fuera de la luz.
Ir a la perfección del juicio eterno es vivir en la conciencia de salvación eterna en Cristo. El hombre de Cristo no espera un juicio futuro, porque, de hecho, él ya es uno con vida eterna. Es la conciencia de todo lo consumado.
Y ¿Qué significa y esto haremos, si Dios en verdad lo permite? Es hacer la transición definitiva de pasar de la leche de los rudimentos a la perfección o ser llevados a la madurez espiritual en Cristo. Es cruzar el umbral de lo simbólico dejando atrás esa visión limitada que el niño en Cristo tiene al estar en rudimentos a fin de posicionar en definitiva en las realidades irremovibles en Cristo.
Es vivir en la iluminación que nos da la plenitud en Cristo. Todo lo que pasa del presente siglo del judaísmo con sus rituales entra en las realidades espirituales del siglo venidero. Lo espiritual (siglo venidero) no fue primero, sino lo animal (de lo almático del judaísmo), luego lo espiritual (el siglo venidero) que te posiciona en las coas irremovibles o eternas. Deja ya los rudimentos y Ubícate en la perfección de las realidades espiritual en Cristo.
*Este documento pertenece a Somos Reino Internacional del Ministerio Mentor Dr. Rey Estrada. Escritor. Teólogo. Mentor del Reino. psicólogo. Puede usarse si copia y pega sin alterar el contenido ni quitar ni agregar. El Autor es el único responsable de presentar defensa de su escrito. Derecho Reservado.






Comentarios