EL EJAD DEL REINO
- Dr. Rey Estrada

- 21 oct
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Actualizado: 20 nov
Dios sacó a Israel de Egipto como un solo pueblo. Llegaron al Sinaí como una sola congregación. En Deuteronomio 5:22-24 Dios les mostró Su gloria y Su grandeza al hablarle a Moisés y dijeron “Hoy hemos visto que Elohim habla al hombre, y éste aun vive”. “Oye, Israel (Reino): Elohim nuestro Eloheynu Uno (Ejad) es (Naturaleza)” (Deuteronomio 6:4).
Ejad en hebreo es una “Unicidad” es un “Uno” es un “Único” es una “Integridad”. Ejad significa que "Dios es todo lo que existe" y que "no hay otro aparte o fuera de Él" (Deuteronomio 4:35). “Aprende en tu corazón que Elohim es Dios arriba u Dios abajo en la tierra y no hay otro” (4:39). No hay dualidad en Dios.
El Ejad es el Uno inmanente. Es el Uno que está en la vasija del espíritu. Cuando decimos que “Elohim es Uno” no lo estamos hablando de un Uno matemático porque implicaría que después del Uno sigue el Dos y el Tres, por eso, en el Ejad de Elohim no hay (Trinidad). Es una unicidad radical sin división ni partes o fragmentos. Pero Ejad si puede ser una “Unidad compuesta” que contiene diversidad para hacer una unidad relacional como en Juan 10;30 “Yo y el Padre Uno somos” que no es fragmentada ni dividida.
En el Ejad hay una Indivisibilidad divina: Frente a los dioses múltiples de las culturas vecinas de Israel, por eso, Moisés le afirmó a Israel que su Dios es Uno, indivisible, soberano. Esta unicidad es la base del pacto y la fidelidad, ¿Qué quiere decir? Que con quien Dios pacta el otro pactante es Uno con él.
El Ejad como Uno es la fuente de toda existencia. Representa que todo lo que existe emana de una sola fuente, sale del Uno, que implica que la multiplicidad del universo está contenida en la unidad divina.
El Ejad es también “Unidad relacional” como en Génesis 2:24 que dice que el hombre y la mujer serán “una sola carne” (Basar Ejad), lo que muestra cómo el Uno puede manifestarse en la unión de partes sin perder Su esencia.
Moisés hizo el Shema o el credo del Uno Único de la Unicidad. Lo habló y lo transfirió de Su espíritu al espíritu de toda la congregación y cada una de las 12 tribus lo recibió. Hizo el trasvasamiento del Uno. Fueron los 12 del Único. Las tribus del Uno. Igualmente hizo Yahshúa en aquella mesa de la pascua con los 12 discípulos. Tomó Uno solo Pan y lo partió y le dio a cada Uno de ellos y recibieron el Pan del Uno (La comunión del Uno) y esto es lo que llamo el “Ejad de Reino”.
El Ejad del Reino es un monoteísmo estricto del Único. Para Un solo Dios un Único Reino. El que está en Dios está en el Uno. El que está en el Reino está en el Uno.
Desde el Sinaí Israel hizo el “Pacto del Uno” con Dios. El Ejad entró en la generación de los Reyes con Saúl, David y Salomón, pero al final de Salomón el Ejad de Israel como Reino del Uno se partió en dos pedazos o dos reinos: reino del norte con llamado “Israel” con 10 tribus en Samaria con el Rey Jeroboam y el reino del sur llamado “Judá” con 2 tribus en Jerusalén con el rey Roboam.
El profeta Ahías anunció que el reino se dividiría, pero no en tiempos de Salomón sino en los de su hijo Roboam porque éste rechazó el consejo de los ancianos y respondió con dureza al pueblo, provocando la rebelión y la división del Reino de Israel. Igual que Roboam fue Judas que salió de la ecuación del Reino de los Doce por traición. Siempre habrá un “Alguien” que intenta dañar la unidad y debilitar el poder del Ejad.
El Ejad es la composición de los 12 +12. Los 12 del Uno (Israel) y los 12 del Uno (Pan de Cristo que es Su cuerpo). Cuando tú estás en el Uno y Yo en el Uno ¿Cuántos somos? Somos Uno y en ¿Quién nos encontramos? En Cristo, porque el plan del Padre fue Reunir a todos en Cristo.
Dios envío a Su hijo (Cristo) a recobrar el poder del Ejad, a recuperar al Uno. El pecado introdujo fragmentación: entre Dios y el hombre, entre el hombre y su prójimo, entre el alma y el cuerpo y entre las dos naturalezas: carne y espíritu. Cristo, como el Verbo hecho carne, vino a reconciliar todas las cosas en Él (Colosenses 1:20). Todos tenían que venir al Ejad de Dios que es Cristo.
Cristo es el Ejad encarnado. El vino a encarnar el Uno en tu espíritu. El rogó al Padre 2n Juan 17:21-23 “Para que sean Uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti…así como nosotros somos Uno” “Yo en ellos y tú en mí”. Cuando tu y yo hacemos el Uno estamos siendo la respuesta de Cristo en la tierra. Esté en ellos y yo en ellos.
Cristo vino a -reunir- en un solo -cuerpo- (Reino) a los judíos de Roboam y a los goyim o gentiles de Jeroboam y para ello fue la -piedra angular- del edificio del Reino.
El Ejad de Dios se refleja en la creación: Cada ser, cada ciclo, cada ley natural lleva la huella del Uno. El universo no es caótico, sino una expresión ordenada del Ejad. La diversidad del Uno. Aun el bien y el mal están sujetos al poder del Ejad. El ser humano es llamado a encarnar esa unidad. ¿Qué es la espiritualidad del Uno? Es estar alineado con el Ejad que implica estar integrado al otro y a los otros- tener amor indiviso y comunión con Dios.
Cuando estamos en Cristo recuperamos el poder del Uno. Cuando eres Uno conmigo y yo Uno contigo, nos hemos recuperado. Somos la manifestación del Uno.
Cristo como la -piedra angular del Uno- es el fundamento Ejad. En Efesios 2:20-22, Pablo declaró que Cristo es la piedra angular sobre la cual se edifica el Reino, uniendo a judíos y gentiles en un solo cuerpo: “En quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor”.
Esa división de Salomón la recuperó Cristo. Nadie lo había logrado. Entendamos que: no es Unir partidos, ni religiones, ni iglesias, ni políticas, porque la naturaleza del Ejad es netamente espiritual. Es la neta de los espíritus en Cristo. Cristo fue la piedra angular, rechazada por los hombres de Israel (Salmo 118:22), pero se convirtió en el eje de giro que sostiene la estructura espiritual del Reino. El Reino no es una suma de partes, sino una unidad orgánica donde cada miembro es una “piedra viva” (1 Pedro 2:4-6), edificada sobre el Ejad que es Cristo.
En el Ejad del Reino judíos y gentiles, cielo y tierra, lo humano y lo divino ya se unió. “Porque por medio de Cristo los unos (judíos) y los otros (gentiles) tenemos entrada por un mismo Espíritu al Padre” (Efesios 2:18). “Porque por Un (Ejad) solo Espíritu fuimos todos bautizados en Un (Ejad) cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a todos se nos dio a beber de Un (Ejad) mismo Espíritu” (1 Corintios 12:13). “Solicitos en guarda la Unidad (Ejad) del Espíritu en el vinculo de la Paz” (Efesios 4:3). “Un (Ejad) cuerpo (Reino) y Un (Ejad) Espíritu. Un (Ejad) Señor, Una (Ejad) Fe, Un (Ejad) bautismo, Un (Ejad) Dios y Padre de todos (Reino), el cual es sobre todos (Reino), y por todos (Reino), y en todos (Reino) (4:4,5).
El poder del Uno (Ejad) no es dominio, sino amor que une. En hebreo la gematría de Ejad es el número (13) que es igual a la palabra AHAVÁ que es (amor). “Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vinculo perfecto” (Colosenses 3:14) “Donde no hay griego ni judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro ni escita, siervo ni libre, sino que Cristo es el Todo y en Todos” (V:11).
El Ejad del Reino se edifica sobre esta una unidad restaurada para un gran vivir en el Ejad o en el Uno Único de la Unicidad de Dios a eternidad.
Ejercicio introspectivo:
¿Dónde estoy dividido? ¿Qué parte de mí aún no ha sido reconciliada con otro que juntamente conmigo también está en Cristo? ¿Cómo puedo vivir el poder del Uno en el Reino de Dios? El Ejad del Reino es la raíz que sostiene. El Ejad es nuestra energía divina unificadora. Dignifica al Uno siendo real en la práctica de la unión, unidad y unicidad. ¿Qué es lo que nos une?
*Este documento pertenece a Somos Reino Internacional del Ministerio Mentor Dr. Rey Estrada. Escritor. Teólogo. Mentor del Reino. psicólogo. Puede usarse si copia y pega sin alterar el contenido ni quitar ni agregar. El Autor es el único responsable de presentar defensa de su escrito. Derecho Reservado.






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