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EL EVANGELIO ETERNO NO FUE DE GRACIA FUE DE JUICIO

Actualizado: 20 nov

Vi volar por en medio del cielo a otro ángel que tenía el evangelio eterno para predicarlo a los moradores de la tierra, a toda nación, tribu, lengua y pueblo, diciendo a gan voz: Temed a Dios y dale gloria, porque la hora de Su juicio ha llegado; y adorar a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas. V:15 la mies está de la tierra (Judea) está madura. V:16 Y el que estaba sentado sobre la nube metió Su hoz en la tierra, y la tierra fue segada. V:18 Mete tu hoz aguada, y vendimia los racimos de la tierra, porque Sus uvas están maduras. V:19 Y echó las uvas en el gran lagar de la ira de Dios. V:20 de Apocalipsis 14 Y fue pisado el lagar fuera de la ciudad (Jerusalén), y del lagar salió sangre hasta los frenos de los caballos, por mil seiscientos estadios (300 kilómetros).


¿Qué contraste observamos entre Apocalipsis 13 y el 14? Que en Apocalipsis 13 Juan vio a la bestia que subió de la tierra (Gessio Floro) perseguir a los seguidores del Cordero y establecer un reino de maldad y terror en el territorio de Judea sobre aquellos que no adoraron a la imagen de la bestia que subió del mar (Nerón). Pero en Apocalipsis 14 aparece el Cordero (Cristo) y a los seguidores del cordero (cristianos de Judea) mostrando en sus frentes el sello del Mesías y del Padre en el monte Sion.


El hecho que el Cordero esté en pie sobre el monte Sion es un emblema de un comandante en jefe plantando sobre el monte su bandera de victoria. Así como la bestia de la tierra (Floro) dominó sobre el territorio de Judea con la bandera de Roma, la posición del Cordero sobre el monte Sion indicó que lo tenía bajo su control y permanece allí victorioso.


Las dos bestias (Nerón y Floro) estaban subiendo para mantener el territorio de Judea, pero el Cordero estaba en pie en firme posición sobre el monte Sion. ¿Qué buscaban las dos bestias? Destruir a la ciudad de Jerusalén y el templo su objetivo militar (buscaba su oro, plata y piedras preciosas). Ellos subieron con ese propósito. Pero ningunas de las dos bestias pudo subir en contra del monte Sion, ¿Por qué? Porque el monte de Sion es algo divino, es la nueva Jerusalén, la que Pablo llamó en Gálatas 4:26 la Jerusalén de arriba, la celestial, y la que el autor de Hebreos 12:22 denominó la ciudad del Dios vivo. El Cordero estaba en pie asegurando a su nueva Jerusalén. 


Ahora, los 144.000 seguidores del Cordero tenían algo escrito en sus frentes. Los seguidores de la bestia tenían el 666 que era el nombre de Nerón que en la gematría hebrea es “rsq nrwn” = R= 200 + S= 60 + Q= 100 = 360…N= 50 + R= 200 + W= 6 + N= 50 = 306 (360 + 306 = 666). Y los seguidores del Cordero en sentido espiritual tenían el nombre puesto o labrado de Jesucristo. Este nombre era para ellos tanto de identificación como de posesión.

Y con él 144.000 que tenían el nombre de él y el de su Padre escrito en la frente. El número 144.000 no es un número matemático es un número profético que significa “Plenitud”.


¿Quiénes fueron bíblica e históricamente esos 144.000 sellados? Fueron los mismos 144.000 de Apocalipsis 7:1-8 donde en este pasaje encontramos el detalle de que el número a sellar eran 144.000 de todas las tribus de los hijos de Dios. Sellar la Plenitud de Israel.


¿Existían las tribus de Israel en el primer siglo donde se desarrolló el escenario del Apocalipsis? Si, Santiago 1:1 dice que Santiago les escribió a las doce tribus que estaban en la dispersión. La palabra procede de “diáspora” y se refiere a todos los creyentes que eran conversos procedentes del judaísmo y ahora cristianos esparcidos por diversos distritos del territorio de Judea. Entonces, estos 144.000 fueron judíos cristianos seguidores del Cordero en el primer siglo y escogidos por Dios de entre los hombres o hijos del remanente fiel de Israel.


La expresión “de entre los hombres” indicó no una separación sino una extracción. Ellos fueron extraídos de entre las doce tribus del judaísmo de Israel.


Apocalipsis 14:4 dice que ellos fueron “redimidos de entre los hombres (Israel) como primicias (remanente) para Dios y para el Cordero. Estos fueron la congregación de los primogénitos que estuvieron inscritos en los cielos que menciona Hebreos 12:23, es decir, los primeros conversos a la Fe de Cristo en la tierra de Judea. El autor de hebreos los designa como “los espíritus de los justos hechos perfectos”, ¿Por qué? Porque en la visión de Juan en Apocalipsis 14:4 fueron los que no se contaminaron con mujeres, porque fueron vírgenes, sin mentira y sin mancha delante del trono de Dios. En el (14:3) Los 144.000 aprendieron el “Nuevo cántico del Cordero” de los directores ancianos y seres vivientes proclamando la gran victoria sobre el dragón (imperio romano) y las dos bestias (Nerón y Gessio Floro). Los 144.000 del Israel de Dios de Gálatas 6:16 ya pasaron, ya se cumplieron, no están por ahí en los aires, ellos están reinando eternamente como Uno solo en Dios mismo. No hay un 144.000 después del I Siglo.


En el (14:6) Juan ve volar en medio del cielo a tres ángeles uno siguiendo al otro, porque ellos tienen un solo propósito, el que los moradores de la tierra de Judea o territorio de Palestina temieran a Dios, porque la hora de Su Juicio ya estaba en camino.


Juan ve a tres ángeles en línea: 1)-ve al ángel del evangelio eterno, 2)-ve al ángel de la caída de Babilonia, 3)-ve al ángel del cáliz de la ira de Dios. Pero en la expresión “vi volar en medio del cielo” fue al (ángel del evangelio eterno) cuya expresión indicó que ese vuelo con el mensaje del evangelio eterno iba dirigido a la mayor audiencia posible en el primer siglo con el fin de que todos los habitantes de la tierra de Palestina lo escuchasen, porque ellos no tenían el mínimo interés hacia el Reino del Mesías Cristo.


El ángel tenía en su boca el “evangelio eterno” échonta euagélion aiónion es decir, que tenía en Su boca la noticia del juicio sobre Judea. Este ángel tenía algo que se caracteriza por ser “evangelio eterno” es decir, un mensaje que no fue una invitación de Gracia a creer sino un llamado a temer a Dios, a darle dadle gloria y adorarlo porque la hora de Su juicio había entrado en Palestina, había llegado. Ante de un juicio operan la paciencia, la gracia y la misericordia de Dios. ¿Cuándo aparece el evangelio eterno? Cuando el pecado de una persona o de una nación llega a “pecado tope” y ¿Por qué es evangelio eterno? Poque es el evangelio de 2 Tesalonicenses 1:9 “Los cuales sufrirán pena de eterna perdición, excluidos de la presencia del Señor y de la gloria de Su poder” para ir al lanzamiento del lago de fuego de Apocalipsis 20:15. Algo es “eterno” mientras el castigo, pena, sentencia, ira y condenación está en pie haciendo la exclusión eterna.


Fue “evangelio eterno” porque cumplió Su misión de juicio en la tierra de Judea. Entendamos esto: Si algo ya cumplió la “misión” de juicio, entonces la satisfacción del juicio tiene que regresar a Dios. Si un juicio no ha cumplido la tarea de condenación, entonces, no puede regresar a Dios, porque está activo y en pie ejecutando la tarea de juicio y mientras esté así es -juicio incumplido e insatisfecho- a los ojos de Dios. Todo juicio que Dios envío o envíe es para que prospere y se cumpla en el y para el tiempo establecido.


Apocalipsis 14:11 “Y el humo de su tormento sube por los siglos de los siglos. Y no tienen reposo de día ni de noche los que adoran a la bestia ya su imagen, ni nadie que reciba la marca de su nombre”. El incendio que es la ira y el humo del incendio que es el efecto del juicio, ya cumplió su misión en el año 70.


El castigo que tuvieron los adoradores de la bestia (Nerón) ya cumplió su misión. En conclusión, todo eso regresó a Dios cumplido en el 70. El humo aquí es metáforico porque no existe literalmente un humo de tormento que suba por los siglos de los siglos.


El evangelio eterno no fue el evangelio de la gracia; porque el de gracia fue para creer en Cristo, pero el eterno fue para temer a Cristo. El resultado en el primer siglo por haber rechazado el evangelio de la gracia fue juicio. Pablo dijo en 1 Tesalonicenses 5:9 “Porque no nos ha puesto Dios para ira…”. A Pablo lo salvó la gracia de la ira venidera en el primer siglo.  La expresión “evangelio eterno predicado a los moradores de la tierra, nación, tribus, lengua y pueblo” fue para los apóstatas israelitas los que moraban en la tierra o en el territorio de Palestina (Apocalipsis 3:10) (13:8,12,14) (17:2,8). Este “evangelio eterno” fue un mensaje a las autoridades de Israel, las que estaban sentadas o entronizadas en la tierra de Judea o en todo el territorio de Palestina.


Este mensaje del evangelio eterno ordenó a los gobernantes de Palestina a someterse al señorío de Cristo, para honrarle, más bien que a honrar a César, como Dios. Pero los gobernantes y las autoridades le rechazaron, diciendo: "No queremos que éste reine sobre nosotros" (Lucas 19:14) y por eso, les vino encima el juicio del año 70 d.C. Para destrucción y se cumplió. El mensaje del evangelio eterno de juicio fue cumplido.


 ¿Cómo sabemos que fue cumplido en el 70? En el (14:14) el Hijo del hombre que es el título de Cristo como juez y ejecutor de juicio, tenía en la mano una hoz aguda. ¿Qué hizo el que estaba sentado sobre la nube? Metió la hoz en la tierra, y la tierra (territorio de Judea) fue segado. Esta vendimia la encontramos en la parábola del trigo y la cizaña en Mateo 13:30 “Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega yo diré a los segadores: Recoged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; pero recoged el trigo en mi granero”.


La cosecha del trigo de Mateo 13:10 es la vendimia de Apocalipsis 14:18. La cosecha corresponde a la siega del trigo para ir al granero, e indica el cumplimiento de Mateo 24:31-34 donde dice “Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro. 32De la higuera aprended la parábola: Cuando ya su rama está tierna, y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca. 33Así también vosotros, cuando veáis todas estas cosas, conoced que está cerca, a las puertas. 34De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca”. Fíjate, que la vendimia se daría antes de que pasara aquella generación contemporánea de Jesús y los apóstoles e iglesias del primer siglo.


Una cosecha que debía tener lugar antes de que pasara aquella generación. La destrucción de la cizaña corresponde a la vendimia de la tierra o del territorio de Judea cuyo centro tenía a Jerusalén y en su centro poseía el templo judío. La vendimia fue de naturaleza estrictamente destructiva. No fue una vendimia para salvación sino para destrucción de cizañas (judíos incrédulos a Cristo). 


La función del primer ángel de la vendimia fue anunciar al de la nube blanca que el tiempo de la vendimia (segar) había llegado. El de la nube metió su hoz y la tierra fue segada (juzgada), Apocalipsis 14:16. Pero en Apocalipsis 14:17 salió otro ángel del templo que tenía también una hoz aguda. El hecho de que en este escenario ya hay dos hoces agudas, indica la severidad del juicio, la acentuación de la destrucción. La función del segundo ángel era exhibir el instrumento de la hoz aguda para ejecutar el juicio final.


Ahora en el V:18 vemos saliendo del altar del templo al tercer ángel que tenía poder sobre el fuego y llamando al segundo ángel le dijo: “Mete tu hoz aguda, y vendimia los racimos de la tierra, porque sus uvas están maduras”. El fuego fue un símbolo de juicio ocurrido. ¿Qué tenemos hasta ahora? Tenemos que la función del primer ángel fue anunciar, la del segundo fue exhibir para ejecutar y la del tercero notificar el juicio. La ejecución era inminente, por eso el tercer ángel “llamó a gran voz” al segundo ángel, para que ejecutara el juicio sobre los habitantes de la tierra o del territorio de Judea.


El hecho de meter la hoz aguda al territorio de Judea era para vendimia (o destrucción) de la cizaña y la siega de la tierra era para salvación del trigo. La cizaña fueron los vasos de ira para destrucción y el trigo fueron los vasos de misericordia para salvación o gloria (Romanos 9:22,23).


El Hijo del Hombre en la parábola del trigo y la cizaña fue el segador, pero los agentes de la vendimia de la vid fueron los tres ángeles de Apocalipsis 14:14-10. La vendimia de la tierra fue Israel, el Salmo 80:8 dice “Hiciste venir una vid de Egipto; Echaste las naciones, y la plantaste”. La expresión de Juan en Apocalipsis 14:15 “…la mies de la tierra está madura” fue un indicador que Israel como nación estaba maduro, al tope para el juicio o la vendimia. El V:19 dice que “el ángel arrojó su hoz en la tierra, y vendimió la viña de la tierra, y echó las uvas en el gran lagar de la ira de Dios”,


La imagen descriptiva de la viña procede de Isaías 63:1-6 donde el profeta pregunta ¿Quién es este con vestidos rojos? ¿Por qué es rojo tu vestido, y tus ropas como del que ha pisado en lagar? Los pisé con mi ira, los hollé con mi furor, y su sangre salpicó mis vestidos, y manché todas mis ropas. Porque el día de la venganza está en mi corazón, y el año de mis redimidos ha llegado. Fíjate, que en Apocalipsis 14:19 que el segundo ángel comisionado para destruir no recoge los racimos, sino que corta la viña misma, y la arroja entera “en el gran lagar de la ira de Dios”. Un lagar era el sitio donde la uva era echada para ser exprimida con los pies. El sustantivo “lagar” representó el contenido, es decir, las uvas que fueron pisadas en el primer siglo. La figura del lagar fue una descripción del juicio de Dios. Ahora, el lagar fue pisado fuera de la ciudad. La expresión “Fuera de la ciudad” denota a la ciudad de Jerusalén del año 70 d.C. Según, Hebreos 13:11-13 fuera de la puerta de la ciudad de Jerusalén, se quemaba la ofrenda por el pecado y se ejecutaba al criminal, siendo maldito como le ocurrió a Jesús. Fuera de la ciudad estaba el juicio, el pisar del lagar. El gran lagar de la ira de Dios fue la batalla de Armagedón que se dio fuera de la ciudad de Jerusalén (Apocalipsis 16:12-16), batalla ubicada en el valle de Josafat (Joel 3:9-16) en el área del valle del Cedrón (Zacarías 14:4). Todas las legiones del imperio romano fueron reunidas para subir en contra de Jerusalén y destruirla en el 70. Ya estaba profetizado en Malaquías 4:1 que vendría el día ardiente de Jehová como un horno. Cuando la sangre sale del lagar, el torrente es tan grande, que es como un río desbordado, que alcanza hasta los frenos de los caballos guerreros, y hasta una distancia de 1600 estadios que equivalen a 320 kilómetros de distancia.


Con el pisar del lagar se acabó la paciencia de Dios para salvación y ya estaba cumplida la consumación de la ira de Dios. El Mesías vino en el juicio del 70 y cumplió sus promesas y profecías y dijo que no pasará esa generación hasta que todo eso aconteciera y aconteció en el año 70 d.C.   Entonces, fue un pueblo el que fue pisado en la furia de la ira de Dios. Fue Israel la vendimia. Esa nación del primer siglo fue la ira de Dios. Fue Israel la guerra del exterminio. Nunca hubo un pueblo que viviera semejante juicio de Dios. Flavio Josefo el historiador judío con credenciales romanas para escribir la historia del Israel del primer siglo dijo que jamás se había visto un mar de sangre, una terrible carnicería bajo el exterminio a Israel aplicado en sucesión por Nerón, Vespasiano y Tito. Lo de Israel supera todo lo registrado en los anales de las guerras. Jerusalén y sus hijos dentro de ella, fueron pisados en el gran lagar de la ira de Dios. Allí fue donde se cumplieron las palabras del profeta Jeremías “Como lagar ha hollado el Señor a la virgen Hijo de Judá”. Desde un extremo al otro de la Palestina del primer siglo, estaba todo inundado de sangre judía, el Señor Jesús ya se lo había profetizado a los escribas y fariseos en Mateo 23:35 “para que venga sobre vosotros toda la sangre justa que se ha derramado sobre la tierra, desde la sangre de Abel el justo hasta la sangre de Zacarías hijo de Berequías, a quien matasteis entre el templo y el altar. 36De cierto os digo que todo esto vendrá sobre esta generación”.


La profecía y la historia encajan, así como la cerradura y la llave. Dios, dejó a Flavio Josefo vivo para que escribiera la historia oscura de Israel. Él fue un testigo ocular a quien no le interesaba exagerar la ruina de su pueblo judío ni mucho menos difamar su carácter. La historia confirmó la realidad de la profecía del primer siglo. Los tres ángeles de la vendimia fueron un acto de juicio que describió y presentó la gran consumación de la ira de Dios. El Mesías ya vino en juicio, les vino en el año 70 d.C. a la nación incrédula de Israel como un guerrero divino para derrotar a sus enemigos, a juzgar a sus rebeldes e inicuos judíos. Las dos metáforas “mies y uvas” describieron el acto judicial de Dios. La paciencia de Dios para salvación se agotó y se manifestó el gran lagar de la ira de Dios que ya se cumplió. Hoy, estamos reinando en vida y libertad sin vendimia alguna.  


*Este documento pertenece a Somos Reino Internacional del Ministerio Mentor Dr. Rey Estrada. Escritor. Teólogo. Mentor del Reino. psicólogo. Puede usarse si copia y pega sin alterar el contenido ni quitar ni agregar. El Autor es el único responsable de presentar defensa de su escrito.  Derecho Reservado.


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