LA RESURRECCIÓN NO ES UN QUE ES UN QUIÉN
- Dr. Rey Estrada

- 12 oct
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Actualizado: 20 nov
El Evangelio de la Plenitud del Reino Absoluto está compuesto por cruz, muerte, sepultura, resurrección y glorificación. Es la base del fundamento. No puede haber glorificación sin antes haber resurrección. La naturaleza de la resurrección no es levantar carne con sangre, porque el cuerpo materia no hereda la adimensión cuerpo espíritu (celestial).
¿Qué es en sí la resurrección? Desde el valle de los huesos fue un cambio de estado. De la muerte a la vida. De esa imagen de huesos y tejidos que se vuelven a unir. De cadáveres que salen de la tierra. De cuerpo vivos que se levantan en una asunción llamada el “rapto” es en las que los predicadores hoy en día se centran y se esperanzan.
Resurrección en griego es Anastasis que significa "Ponerse de pie de nuevo" porque antes de morir estaba en pie. Es ponerse en pie para no volver a morir jamás.
En el antiguo testamento, todos los que morían físicamente estaban retenidos en la muerte con la esperanza de ser liberados del seol (hades) como en el caso de la prosopopeya del Rico y Lázaro. Todos los que morían eran retenidos en el seol/hades o sepulcro o tumba. Hades era un lugar de cautiverio, no el juicio final, sino un lugar de espera.
Dice Apocalipsis 1:18 que el Señor tiene las llaves de la muerte y del hades, por ende, él es Señor de ambos estados. El estivo muerto y ahora vive por siempre. Si el dueño de la muerte y del hades sacada a alguien de allí, no simplemente le hacia una resurrección, también le hacia una liberación del poder del seol/hades.
Hubo una mujer en el Siglo XVIII (1830) llamada Margaret Macdonald enseño la doctrina del rapto pretribulacional di diciendo que vio gente subiendo en cuerpo y alma hacia el cielo y le llamo “Rapto”. De esta postura el predicador John Nelson Darby —fundador del dispensacionalismo—reformuló la doctrina del rapto pretribulacional y surgió la famosa biblia de Scofield en 1990. Scofield adoptó y popularizó las ideas de Darby, quien sistematizó el dispensacionalismo y el concepto del rapto como evento separado de la Segunda Venida. Todo el iglesismo viene de Darby y de Scofield.
Ambos, nunca entendieron aun leyendo a Pablo en 1 Corintios 15:50 que la “Carne ni la Sangre pueden subir para heredar el Reino. La carne no hace rapto. No puede subir la corrupción de lo mortal, porque no puede heredar en ese estado la incorrupción. El grano de la carne tiene que ser desnudada de esa cáscara o vestido para que el espíritu reciba el nuevo vestido de cuerpo espiritual tal cual sucedió con el de Cristo en Su resurrección.
La resurrección nunca ha significado que la carne y los huesos viejos de las personas se recomponen después de la muerte. No es una resurrección de tejidos humanos que ya absorbidos por el polvo de la tierra se reconstruyen. Eso es una fantasía mental.
Pablo en “Se siembra cuerpo animal, resucitará cuerpo espiritual” (1 Corintios 15:44) enseño un cambio radical de naturaleza porque en Cristo todos son vivificados. La resurrección se trata de un cambio de naturaleza y no de una mortalidad remendada.
La resurrección era la esperanza de Israel. Todos querían ser vivificados. Lo que ese Israel no entendió ni el cristianismo de hoy tampoco, es que resurrección no tiene nada que ver con carne sino con cambio de naturaleza y el único que pudo hacer ese cambio fue el Cristo resucitado que es espíritu vivificante (1 Corintios 15:46).
Lo que es nacido de polvo, polvo es y así se queda y se convierte en la muerte física. Yahshúa dijo en Juan 11:25 “Yo soy la Resurrección y la Vida”, ¿Qué significa? Que la resurrección no es un que es un Quién llamado Cristo.
Cristo en 1 Corintios 15:20 fue la “Primicia” de la resurrección. Fue el primer fruto salido de la tumba a vida, a una nueva naturaleza. El cambio de naturaleza salió en el ejemplo del Cristo resucitado. La resurrección es la victoria sobre la muerte y el pecado ya que en 1 Corintios 15:56 el aguijón de la muerte fue el pecado. La resurrección succionó a la muerte en victoria. Es la victoria de la nueva naturaleza sobre la naturaleza de la muerte y del pecado de Romanos 8:2 dónde prevaleció la ley del Espíritu de vida.
El Espíritu de no vida no hace resurrección de carnes viejas, sino de la vieja naturaleza o del viejo hombre. Todo el que está en la “Primicia de la Resurrección” de Cristo, está vivificado, por eso, Efesios 2:1 dice “Y Cristo os dio vida, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados”. En Cristo ya estamos vivificados, resucitado, por eso, en Efesios 2:6 Dios nos resucitó juntamente con Cristo y nos hizo sentar (glorificados) en los lugares (tronos de reinado) celestiales en Cristo.
Cristo como la “Primicia de la Resurrección” fue y es la plena garantía de que la muerte y el pecado fueron derrotados y las puertas del seol/hades derribadas. Las puertas del hades no prevalecerán. Nunca lo han hecho para el que está en Cristo.
¿Qué hizo Cristo? Quitó la muerte y sacó a la luz la vida y la inmortalidad por medio del evangelio” (2 Timoteo 1:10). La resurrección fue la pieza final del plan redentor de Dios. El último enemigo que fue destruido es la muerte” (1 Corintios 15:26).
¿A qué nos preparó la resurrección? Al cambio de vestido de lo corruptible a lo incorruptible y de lo mortal a lo inmortalidad” (1 Corintios 15:53). ¿En dónde llevamos ese vestido? ¿En dónde está presente la inmortalidad? En nuestro espíritu, porque la “Inmortalidad” pertenece a la nueva naturaleza que tenemos en Cristo. En cristo, no vamos a la inmortalidad ya la tenemos en el espíritu.
¿Qué es nuestro arrebatamiento? Es del griego “Harpazo” que significa “Ser llevado” “Elevarse” “Trasladar”. Es cuando una mano superior toma al objeto débil y le cambia de posición, de condición y de estado. En Cristo fuimos llevados de la ley de la muerte/pecado a la ley del Espíritu de vida. Nuestro espíritu ya fue llevado o arrebatado para Cristo. Si alguno no tiene el Espíritu de Cristo no es de él.
Colosenses 1:13 Dios nos libró de la potestad de las tinieblas y nos trasladó al Reino (Harpazo) cambio de estado. Ya fuimos arrebatados.
La Resurrección deshizo a la muerte y al pecado. Los venció. Toda esperanza de ser resucitado o arrebatado la tiene cumplida en Cristo, porque la resurrección no es un que es un quién. Es Cristo en gloria.
La consumación de la redención final fue la resurrección. Ella venció a la cruz, a la sepultura y a la muerte en tres días. Cristo se levantó a una nueva naturaleza. La Resurrección no son cadáveres que salen arrastrándose de las tumbas. La Resurrección es Cristo mismo, la Resurrección y la Vida. ¡Y en Él, la muerte es absorbida por la victoria! Posees la victoria de la nueva naturaleza en Cristo. Y él os dio vida. Ya la tienes. Disfrútala.
*Este documento pertenece a Somos Reino Internacional del Ministerio Mentor Dr. Rey Estrada. Escritor. Teólogo. Mentor del Reino. psicólogo. Puede usarse si copia y pega sin alterar el contenido ni quitar ni agregar. El Autor es el único responsable de presentar defensa de su escrito. Derecho Reservado.






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