LAS CUATRO CLASES DE MUERTES
- Dr. Rey Estrada

- 20 mar.
- 5 Min. de lectura
Existen cuatro clases de muertes: (1) la muerte espiritual, (2) la muerte física, (3) la muerte simbólica, (la muerte segunda).
La palabra “Muerte” es del hebreo “Mavet” que es colapso final. Es pérdida vital. Es un fin biológico. Es una desconexión del propósito. Es del griego "Thanatos" el descenso al inframundo.
Morir no es tener el soplo de Dios activo. Es dejar de respirar. Es quedar separado de la fuente de la vida o de que o quién la sostiene. La muerte es un estado, es un evento. Cuando algo deja de cumplir su diseño, eso es muerte. De Mavet viene Muth que es el proceso de ir caminando hacia la muerte. La muerte es una consecuencia.
La muerte espiritual: vino como consecuencia por la desobediencia activa de Adán y Eva a la ley del no comerás de Génesis 2:17. Por un acto de preferencia vino la desconexión de Dios. Cuando Adán pecó, murió a Dios espiritualmente. No murió físicamente cuando cayó, pero convicto a ser expulsado del Edén. Adán y Eva perdieron el acceso al árbol de la vida. La palabra del pecado es muerte y el alma que pecare esa morirá.
El pecado es una independencia de Dios. Todo el que está en pecado, se encuentra muerto a Dios. No hay conexión. No hay vida entre los dos. No hay comunión.
El Edén fue la presencia de dos hombres a través de dos figuras metafóricas: Adán el pecado y Cristo la vida. Adán fue expulsado y el Edén le quedó cerrado, porque la única puerta de regreso al Edén es Cristo. Cristo es la única solución a la muerte espiritual.
La muerte física: vino como segundo consecuencia del pecado. Lo vemos en Génesis 3:19 polvo eres y al polvo volverás. El hombre posee dos clases de imagen: la imagen espiritual de Dios y la imagen físico de la tierra. En la muerte, Eclesiastés 12:7 dice que el polvo del hombre vuelve a la tierra y el espíritu del hombre vuelve a Dios.
Debido al especto de la muerte, mueren dos cosas del hombre tripartito: muere el alma con sus tres sentidos: la mente muere, las emociones mueren y las decisiones mueren. Muere el cuerpo con sus cinco sentidos: la vista muere, el oído muere, el olfato muere, el tacto muere, el gusto muere. Mueren ocho cosas entre el alma y el cuerpo.
Se muere de nosotros la vida consciente y viviente del alma-cuerpo. Se muere esa parte visible, sensorial y material. El cuerpo se desintegra. Vuelve al polvo. Se pierden las funciones, la forma y las expresiones de vida.
En la muerte física el cuerpo deja de ser ese vehículo del alma y del espíritu. El cuerpo deja de ser esa vasija, estuche o recipiente para la vida.
¿Dónde dice en la biblia que el alma muere? Eclesiastés 9:5,6 los muertos nada saben. No se les cobra por nada más. No tienen paga. Su memoria le queda puesta en el olvido. Su amor, odio, envidia fenecen. Nunca más el ser tendrá parte en todo lo que se hace debajo del sol. Todo lo medible y dimensional termina en la muerte. Es la muere biológica.
¿Y el espíritu? Eclesiastés 12:7 dice que en la muerte el espíritu va a Dios. Todo espíritu de cualquier ser humano va al Padre de los espíritus. En Mateo 25:32-46 el Padre como Pastor separa a los espíritus carba de los espíritus ovejas. El como Rey o dueño de todos los espíritus dirá a los de la derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el Reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo. Y dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí malditos al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. E irán estos espíritus al castigo eterno y los espíritus de los justos a la vida eterna.
La muerte simbólica: es la muerte que se vive en la sensación de la distancia y separación por cualquier causa negativa o adversas en las relaciones humanas. Sucede cuando la unidad y armonía se quiebra o rompe por causa de alguien.
No es dejar de existir. Es sensación real de separación y desconexión. Por ejemplo: hay divorcio simbólico, sucede cuando la pareja se ofende, agrede, se violentan, se dividen, se separan por conducta o proceder. Se van a la cama cada uno tirando para su lado. La cama es la misma, pero la sabana no los abriga a los dos. El uno no quiere ser tocado por el otro, debido al problema y crisis. No hay connubio. No hay unidad. Hay muerte simbólica.
Ya no quiero ni puede seguir contigo “muerte simbólica”. No quiere unidad contigo “muerte simbólica”. Mueres a la persona, al cónyuge, al amigo y aun a Dios. Mueres a la cercanía. Al contacto. Al acuerdo. A la unidad. A salir juntos. Vives una desintegración. Dejas atrás lo que ya no quieres o no puedes ser ni expresar.
El conflicto, el orgullo, la traición o el silencio punitivo actúan como sedimentos que entierran la conexión espiritual. La Sensación de Vacío: Esa "distancia" es en realidad una caída de la Frecuencia Vibratoria. Cuando te separas de otro por causas adversas, una parte de tu propia plenitud se apaga, porque somos "un solo espíritu" en el diseño original.
La muerte segunda: viene por rechazo o por rehusar a Cristo. En Romanos 1:18 al 31 hay 22 actos de pecado sin arrepentimiento que los que practican tales cosas son dignos de muerte, ¿De cuál muere? Mueren a Dios y activa la muerte segunda. Por la dureza de corazón cada ser humano de cualquier ciudad, país y continente por no tener un corazón arrepentido atesora para sí mismo ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios (Romanos 2:5) el cual pagara a cada uno conforme a sus obras. Ira y enojo a los que no obedecen a la verdad.
Para dar retribución a los que no conocieron a Dios ni obedecen al evangelio. Los cuales sufrirán pena de eterna perdición, excluidos de la presencia del Señor y de la gloria de Su poder (2 Tesalonicenses 1:8,9). La segunda muerte tiene potestad sobre estos. Pero los cobardes e incrédulos. Los abominables y homicidas, los idolatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago de fuego que arde con azufre, que es la muerte segunda (Apocalipsis 21:8).
Y vi los muertos ante el gran trono blanco grandes y pequeños de pie ante Dios. Es aquí dónde después de la muerte viene el espíritu del impío a poner en pie delante de Dios y le serán abierto para la segunda muerte, los libros y si su espíritu no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego, ¿Qué es? Es la metáfora del examen final para la segunda muerte que es la aniquilación del ser para siempre, excluido, condenado, separado definitivamente de Dios sin presencia en la inmortalidad o eternidad.
Por eso, el remedio o única solución a las cuatro clases de muertes es Cristo. Cuando él vino apareció y quitó la muerte y sacó a luz la vida e inmortalidad por el conocimiento del evangelio (2 Timoteo 1:10). El que cree en Cristo por arrepentimiento tiene vida eterna. Libre de la muerte segunda que es la perdición final y para siempre de la gloria y de la presencia de Dios.







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