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¿POR QUÉ ESTAMOS COMPLETOS Y BENDECIDOS EN CRISTO?

Colosenses 2:9-10 dice: "Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad."


En Cristo: no habita una parte de Dios, habita toda la plenitud de la Deidad. Plenitud: es Pleroma: que significa la totalidad absoluta de la presencia de Dios. Deidad es Theotés: que significa la naturaleza completa de Dios en su esencia y sus atributos. Corporalmente es forma visible, forma encarnada o forma tangible.


Pablo dijo en Gálatas 2:20 “Vive Cristo en mí”. Si Cristo vive en tu espíritu ¿Cuánto espíritu tienes de Cristo? El espíritu no se puede medir en poco o en mucho porque es adimensional. Tu espíritu tiene plenitud en una realidad total de Cristo. Todo el espíritu de El está en ti. Lo que varía es cuanto permites que su espíritu se exprese por medio de ti.


Efesios 3:19 “Estas lleno de toda la plenitud de Dios”. No tienes un porcentaje tienes una realidad total de Cristo. Todo el espíritu de El te ha llenado.


Cuando Cristo vino al mundo encontró “Siete clases de Maldiciones” (1) pecado, (2) muerte, (3) diablo, (4) ley, (5) condenación, (6) juicio, (7 tinieblas. La cruz de Cristo venció esas 7 maldiciones.


PECADO: en hebreos 9:26 Cristo quitó de en medio al pecado. La barrera entre Dios y el hombre fue quitada. El velo del templo se rasgó en dos partes de arriba hacia abajo, abriendo el camino o acceso Dios al hombre y hombre a Dios por medio de Cristo. Libres del pecado benditos en la justicia de Cristo.


MUERTE: en hebreos 2:14,15 Cristo destruyó el imperio de la muerte. Destruyó la naturaleza de la muerte. Con su muerte venció a la muerte porque la paga del pecado era muerte (Romanos 6:23). Le quitó el “Kratos” o la fuerza, dominio, a autoridad y poder al reinado de la muerte de la barrera espiritual. Eliminó el fundamento legal de la muerte.

Efesios 2:1 “Cristo nos dio vida cuando estábamos muertos en delitos y pecados”. Libres de la muerte benditos en la vida de Cristo.


DIABLO: en 1 Juan 3:8 Cristo vino para deshacer las obras del diablo. Una obra es una actuación. El autor del pecado es del diablo y ¿Quién desde el principio practicó el pecado? El hombre. El hombre es el diablo haciendo el mal y haciendo el pecado. El que es esclavo del mal y del pecado su amo es el mal y/o el pecado. El diablo es un epíteto de aplicación a quién se opone, es adverso, es antagónico o enemigo de Dios, de la justicia, del bien, del amor, de la armonía. No existe tal cosa como un -diablo cósmico-.


Cristo vino y destruyó al diablo. No destruyó a un ser invisible, destruyó a un principio rector original de dominio, de inclinación, de antagonismo, de estructura de mal y de reinado. Cristo desmanteló el fundamento legal del mal y del pecado. 2 Corintios 3:17 “Dónde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad”. Somos Reyes de un Reino sin diablo. No hacemos cultos de liberación, exorcismo ni diablofobia. El problema del ser humano es del corazón de dónde sale el mal y el pecado (Mateo 15:19).


LEY: En Romanos 10:4 Cristo fue el fin de la ley. El punto final de la era del pacto mosaico llegó a su fin cuando Cristo vino lleno de gracia y de verdad. Los judíos y gentiles del I Siglo NT vinieron “encerrados” bajo el carcelero de la ley. A todos los puso bajo prisión, porque la ley no fue diseñada para liberar ni salvar porque por demás entonces, vino Cristo.

La ley dijo: yo lo encierro en mi misma ley como prisión, porque no puedo salarlos. Yo los cargo con obras, pero la Fe en Cristo vendrá y los liberará de mis prisiones. El único que pudo cumplir la ley fue Cristo, por eso, el fin de la ley es Cristo. El vino y cumplió el propósito y de ahora en adelante no es ley es Cristo. No es obra es fe.  No es ley es gracia. Romanos 8:2 “La ley del Espíritu de vida nos libró de la ley de Moisés, de la ley del pecado y de la ley de la muerte barrera. Estamos en Cristo en modo libertad de esos tres dominios. No estamos sujetos a ninguno de los tres. Somos libres.


CONDENACIÓN: Romanos 8:1 “Ninguna condenación hay para los que están en Cristo”. Un condenado vive bajo miedo, culpa, sentencia, juicio y muerte. Cristo vino y te liberó de estas cosas de tormento. El que cree en el Hijo tiene vida eterna. El que cree en el Hijo no es condenado. En Cristo gozas de una libertad interior. No somos definidos por los errores, sino por la gracia de Dios. al estar en Cristo no tenemos juez a la vista. Tenemos una absolución de condenación completa.


JUICIO E IRA: 1 Tesalonicenses 5:9 “No nos ha puesto Dios para ira, sino para salvación”. La ira es la expresión de la justicia retributiva. La ira es el enojo del juicio contra el pecado. En Juan 3:36 hay dos clases de hombres: el hombre vida y el hombre ira. El de vida cree. El de ira rehusó a Cristo. En Cristo ya no hay ira ni juicio que caiga o recaiga sobre nosotros. Estamos protegidos. Tenemos paz. Vivimos seguros. No hay ira sobre nuestras vidas.


TINIEBLAS: Colosenses 1:13 “Nos libró de la potestad de las tinieblas y nos trasladó al reino de Su amado Hijo”. Las tinieblas eran el judaísmo. En 2 Corintios 4:4 el dios de este mundo fue Moisés que se ponía ante Israel un “Velo” (ley) para el pueblo no se fijara en el fin de lo sería abolido (3:13). Los judíos (judaísmo) leían el antiguo pacto. Leían a Moisés. Veían el velo y al estar en el velo no descubierto el entendimiento del judaísmo se embotó y no podía ver a Cristo.

Cuando Cristo vino a eso vino a “Quitar el velo” (ley) porque él fue superior a Moisés. Ese velo no les dejaba ver la luz del evangelio de Cristo. Dios de las tinieblas del judaísmo hizo resplandecer la luz en los corazones del judío y del gentil de la casa de Israel para la iluminación del conocimiento de la gloria y del rostro de Cristo.


Fuimos libres del judaísmo religión. Libres de ese velo. Libres de esas tinieblas. Las tinieblas son religiones. En Cristo no tenemos religión alguna. 1 Pedro 2:9 “Nos llamó de las tinieblas (judaísmo) a la luz admirable (Cristo). Ya no pertenecemos a una religión. La liberación es definitiva. Somos reino sin iglesismo ni religión. Camina en Cristo libre de las 7 maldiciones.


ESTAS COMPLETO EN CRISTO: Ahora comprendes que es estar completo y bendecido en Cristo. En Cristo lo tienes todo. A ti no te falta nada espiritual. Estás bendecido con toda bendición espiritual (Efesios 1.3). Completo no es una promesa a futuro es una posición a presente. Es un estado eterno presente. No vivas desde la carencia espiritual, vive desde la suficiencia espiritual en Cristo.


Como Completo: No te falta identidad. No te falta aceptación. No te falta Reino. No te falta bendición. No te falta herencia. No te falta llenura. Todo lo que necesitas es Reinar en vida, completitud y libertad. Cristo vive completo en ti porque El es la Plenitud. Naciste espiritualmente completo y en plenitud. Disfrútalo día a día. Completo y Bendito.


*Este documento pertenece a Somos Reino Internacional del Ministerio Mentor Dr. Rey Estrada. Escritor. Teólogo. Mentor del Reino. psicólogo. Puede usarse si copia y pega sin alterar el contenido ni quitar ni agregar. El Autor es el único responsable de presentar defensa de su escrito.  Derecho Reservado.


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Mentor Dr. Rey Estrada (Escritor) (Teólogo) (Psicologo) (Mentor) (reyestrada26@gmail.com) (+5492983650628) Argentina

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